La formación profesional quiere dar una salida a 12 millones de trabajadores sin cualificación que buscan una vía que acredite sus conocimientos. Es necesario que tanto el Ministerio de Educación como el Ministerio de Trabajo se planteen una estrategia conjunta con el fin de impulsarla. De la formación profesional (FP) solo se acuerda de ella cuando truena la crisis. La FP ha sido la gran olvidada del sistema educativo y hay que dar prestigio a la formación profesional. La administración ha puesto en marcha un plan con el fin de modernizar la FP y unir de una vez por todas, la FP reglada y la formación continua. Al final de todo el proceso, el mapa de la formación profesional tendría que estar formado por 150 títulos propios y 700 certificados de profesionalidad. Algunos informes advierten que solo habrá un 15% de empleos que no requerirán ninguna cualificación.
Esta previsto que para el año 2010 estén disponibles 80.000 plazas y en breve se publique un Real Decreto que regule la formación profesional y que establezca las pautas del camino a seguir. Entre las siguientes directrices se establecerán las reglas por las que se transformará la experiencia laboral de un trabajador en un título académico que la certifique, esto es muy importante, ya que nada menos que 12.000.000 de trabajadores están esperando un camino que les reconozca y valide esa experiencia laboral adquirida, todavía hay muchas dudas, parece difícil que alguien que trabaja ocho horas diarias encuentre tiempo para estudiar y completar por ejemplo, los módulos que le faltan para finalizar su formación, la Administración trata de ponerlo algo más fácil recurriendo a cursos semipresenciales y a distancia, pero los resultados están por ver.
Una pregunta que debemos plantear es ¿coinciden realmente las matriculaciones de los alumnos de FP con lo que demanda la sociedad?, esta es una de las cuestiones más importantes y clave para obtener unos resultados satisfactorios en un futuro.
Gran parte del éxito de esta nueva FP esta en transmitir la información a los alumnos que tienen que elegir entre infinidad de opciones y que se siente perdido. Si los servicios de orientación no se potencian la FP y su reforma fracasarán.

