Corregir, del latín corrigere, significa según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española «enmendar lo errado». La presencia de la figura del corrector es imprescindible en cualquier proceso editorial, por ello, Ideaspropias Editorial, siempre con la intención de dignificar la lengua y la profesión del corrector ortotipográfico y de estilo, cuenta con un área de corrección que limpia, normaliza y unifica todas sus publicaciones en los más diversos formatos, incluido el e-learning.

En el diario Página/12 (Buenos Aires), el 4 de julio de 2006, Andrea Estrada (editora de Páginas de Guarda, revista de lenguaje, edición y cultura escrita) publicó un artículo en el que aborda la difícil labor del corrector. Este profesional se enfrenta al reto de no sobrecorregir ni ultracorregir. Además, la autora pone de manifiesto la ingratitud de esta profesión («…corregir es un trabajo oculto, invisible y, por eso, ingrato.») y reivindica su importancia («…a los conocimientos, la minuciosidad y el talento de un corrector tal vez se deba el éxito de una obra, un escritor y un sello editorial.»).
Fuente: Addenda et Corrigenda(Bitácora plurilingüe, sobre cultura escrita, lenguaje y edición).
Verónica De Freitas Rodríguez