Decálogo del «coaching» educativo: algo más que una moda, artículo de Roberto Luna

Hoy hemos querido contar con la colaboración de Roberto Luna, catedrático de Organización de Empresas e investigador científico con más de 50 artículos publicados sobre RRHH y Gestión del Talento, con el que tendremos el gran placer de coincidir en esta nueva edición de EXPOELEARNING que está al caer. Él será uno de los ponentes que compartirán con todas las personas asistentes, incluyendo el equipo de IPE, su experiencia y conocimientos. La entrada que leeréis a continuación trata sobre coaching educativo. Podéis leer este y otros artículos en el blog de Roberto Luna.

Decálogo del coaching educativo

Desde hace más de diez años que practico el coaching educativo en mis aulas universitarias, y si algo os diría claramente es que el coaching ha venido a quedarse, no es una moda, ni una simple palabra que traducida signifique entrenamiento. El coaching educativo tiene tal potencia transformadora en el aula que solo viéndolo en vivo uno puede creer lo que está pasando. Y lo más importante es que los resultados son muy visibles y significativos. Pero ¿qué de diferente aporta el coaching educativo al alumno?

  • Cambia su rol pasivo de mero receptor a rol activo y responsable de su aprendizaje.
  • Adapta el aprendizaje al ritmo propio de cada alumno permitiendo crecer con los hitos correspondientes a cada entorno evolutivo.
  • Establece una mejora directa en el pensamiento crítico del alumno.
  • Parte del conocimiento y mapa mental de cada alumno con lo que el aprendizaje es continuo e integral.
  • Asume la participación individual y colectiva como principal estrategia de aprendizaje.
  • Genera movimiento en las aulas, es decir, aprendizaje en acción permitiendo que los alumnos aprendan haciendo.
  • Genera emociones en el aula facilitando el aprendizaje vivencial.
  • Gestiona emociones y cogniciones al hacerlas participes todos en su proceso de aprendizaje.
  • Mejora la autoestima profesional y personal al estar activos participando  y tomando decisiones en el aula.
  • Mejora las relaciones sociales al generar más y mejore vínculos.

Este decálogo no es un decálogo de lo ideal que debería ser un aula en educación es una realidad educativa. Si conociendo esto no queremos aplicarlo ya será una cuestión política o económica, pero es nuestro deber como docentes y profesionales mejorar los espacios educativos para hacer mejores personas y más críticas en evolución personal y profesional.

Roberto Luna

Roberto Luna es Catedrático de Organización de Empresas  y profesor del Departamento de Dirección de Empresas de la Universidad de Valencia. Además, realiza conferencias sobre Gestión del Talento y escribe acerca de Gestión del Talento y Desarrollo Personal.

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